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¿Anglohispanismo?

  |   Darío Silva-Silva, Visión Integral   |   No comment

Los Odres Viejos – Odres Colectivos

 

¿Anglohispanismo?

 

Hay un nuevo vino.  El viñedo español prolonga y reactiva sus cepas en América del Sur y California.  La llamada ‘madre patria’, que se ha extendido como un puente entre sus antiguas colonias del Nuevo Mundo y la comunidad Europea, también a través del creciente número de hispanoamericanos en Estados Unidos, puede recobrar influencias, especialmente en la tierra de Ponce de León, donde se habla la lengua de Cervantes en forma corriente. Para ello, sería deseable que moderara su antiyanquismo, rezago de la nostalgia colonial.

 

Las pugnas españolas con quienes hablan en inglés son centenarias, desde antes de las bodas de Enrique VIII y Catalina de Aragón.  No se olvide que gran parte del Reino Unido fue poblado por celtas, al igual que la península ibérica.  Gales y Lalicia tienen nombres hermanos, e Irlanda y Escocia también tocan gaitas. Sin olvidar que el premier inglés Disraeli era un judío de estirpe sefardí.

 

Fue Inglaterra la potencia emergente que se opuso al imperio español y le disputó el dominio del planeta Tierra.  Hoy la discordia por viejas posesiones se ha circunscrito a un solitario peñasco en el estrecho de Gibraltar donde la Corte de Saint James sostiene una presencia más simbólica que real, con arzobispo anglicano incluido; dirigente religioso que tiene bajo su autoridad toda la diócesis del Mediterráneo.  Juan XXIII, cuando iniciaba contactos para el  Concilio Vaticano II, se reunió con quien ejercía ese cargo, y lo saludó sonriente con estas palabras: —Me encanta conocerlo, monseñor, porque tengo entendido que yo me encuentro dentro de su jurisdicción eclesiástica.

 

Anécdotas aparte, no se olvide que España tuvo también una confrontación bélica con Estados Unidos, la llamada guerra de Cuba, durante la cual perdió su dominio sobre las islas del mar Caribe, entre ellas la ya mencionada y Puerto Rico.  El contraste entre las dos naciones ha sido severo: España es patria de profundas y arraigadas tradiciones; Estados Unidos, una gran parcela donde, como dijera Agustín de Foxá, maravilloso ingenio peninsular,   ‘uno puede meter el arado en tierra sin el riesgo de encontrar una sola moneda antigua’. Hay muchos norteamericanos que son sinceros admiradores de España.  Ernest Hemingway no es el único caso.

 

Estados Unidos ha sido el surco donde la simiente de la Reforma Protestante produjo más fruto porcentualmente; España, un soto donde el catolicismo ha cultivado sus más severas lealtades: Domingo de Guzmán, Ignacio de Loyola, Escrivá de Balaguer.  Dominicos, Jesuitas, Opus Dei.

El pensamiento cristiano se enriquecería, sin duda, y tendría adecuadas proyecciones en el siglo XXI, si intelectuales cristianos de España y Estados Unidos, utilizando el común lazo latinoamericano —al cual ambos hoy se anudan irremediablemente—, intentaran un diálogo constructivo que permitiera conciliar posiciones en la búsqueda de una iglesia cristiana integral.

(Darío Silva-Silva. Extractado del libro El Eterno Presente, página 122-124)

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AUTHOR - Casa Roca

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