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Author: Casa Roca

Conocer al señor es Madurar

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Rev. Juan Carlos Correa | Sketchnotes Pereira

Jeremías 31:33-34 (NVI)
»Éste es el pacto que después de aquel tiempo haré con el pueblo de Israel —afirma el Señor —: Pondré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. 34 Ya no tendrá nadie que enseñar a su prójimo, ni dirá nadie a su hermano: “¡Conoce al Señor!”, porque todos, desde el más pequeño hasta el más grande, me conocerán —afirma el Señor —. Yo les perdonaré su iniquidad, y nunca más me acordaré de sus pecados.»

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La Tristeza Por El Gozo Que Viene De Dios

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Líder – Henry Martinez. | Sketchnotes Sogamoso

Números 11:4-6 (NVI)
Al populacho que iba con ellos le vino un apetito voraz. Y también los israelitas volvieron a llorar, y dijeron: «¡Quién nos diera carne! 5 ¡Cómo echamos de menos el pescado que comíamos gratis en Egipto! ¡También comíamos pepinos y melones, y puerros, cebollas y ajos! 6 Pero ahora, tenemos reseca la garganta; ¡y no vemos nada que no sea este maná!

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¿Anglohispanismo?

  |   Darío Silva-Silva, Visión Integral   |   No comment

Los Odres Viejos – Odres Colectivos

 

¿Anglohispanismo?

 

Hay un nuevo vino.  El viñedo español prolonga y reactiva sus cepas en América del Sur y California.  La llamada ‘madre patria’, que se ha extendido como un puente entre sus antiguas colonias del Nuevo Mundo y la comunidad Europea, también a través del creciente número de hispanoamericanos en Estados Unidos, puede recobrar influencias, especialmente en la tierra de Ponce de León, donde se habla la lengua de Cervantes en forma corriente. Para ello, sería deseable que moderara su antiyanquismo, rezago de la nostalgia colonial.

 

Las pugnas españolas con quienes hablan en inglés son centenarias, desde antes de las bodas de Enrique VIII y Catalina de Aragón.  No se olvide que gran parte del Reino Unido fue poblado por celtas, al igual que la península ibérica.  Gales y Lalicia tienen nombres hermanos, e Irlanda y Escocia también tocan gaitas. Sin olvidar que el premier inglés Disraeli era un judío de estirpe sefardí.

 

Fue Inglaterra la potencia emergente que se opuso al imperio español y le disputó el dominio del planeta Tierra.  Hoy la discordia por viejas posesiones se ha circunscrito a un solitario peñasco en el estrecho de Gibraltar donde la Corte de Saint James sostiene una presencia más simbólica que real, con arzobispo anglicano incluido; dirigente religioso que tiene bajo su autoridad toda la diócesis del Mediterráneo.  Juan XXIII, cuando iniciaba contactos para el  Concilio Vaticano II, se reunió con quien ejercía ese cargo, y lo saludó sonriente con estas palabras: —Me encanta conocerlo, monseñor, porque tengo entendido que yo me encuentro dentro de su jurisdicción eclesiástica.

 

Anécdotas aparte, no se olvide que España tuvo también una confrontación bélica con Estados Unidos, la llamada guerra de Cuba, durante la cual perdió su dominio sobre las islas del mar Caribe, entre ellas la ya mencionada y Puerto Rico.  El contraste entre las dos naciones ha sido severo: España es patria de profundas y arraigadas tradiciones; Estados Unidos, una gran parcela donde, como dijera Agustín de Foxá, maravilloso ingenio peninsular,   ‘uno puede meter el arado en tierra sin el riesgo de encontrar una sola moneda antigua’. Hay muchos norteamericanos que son sinceros admiradores de España.  Ernest Hemingway no es el único caso.

 

Estados Unidos ha sido el surco donde la simiente de la Reforma Protestante produjo más fruto porcentualmente; España, un soto donde el catolicismo ha cultivado sus más severas lealtades: Domingo de Guzmán, Ignacio de Loyola, Escrivá de Balaguer.  Dominicos, Jesuitas, Opus Dei.

El pensamiento cristiano se enriquecería, sin duda, y tendría adecuadas proyecciones en el siglo XXI, si intelectuales cristianos de España y Estados Unidos, utilizando el común lazo latinoamericano —al cual ambos hoy se anudan irremediablemente—, intentaran un diálogo constructivo que permitiera conciliar posiciones en la búsqueda de una iglesia cristiana integral.

(Darío Silva-Silva. Extractado del libro El Eterno Presente, página 122-124)

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Liderazgo de servicio

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Rev. Eduardo Rojas. | Sketchnotes Pasto

Mateo 20:25-28 (NVI)
Jesús los llamó y les dijo: —Como ustedes saben, los gobernantes de las naciones oprimen a los súbditos, y los altos oficiales abusan de su autoridad. Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor, y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de los demás; así como el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.

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Odres Colectivos (Parte 3)

  |   Darío Silva-Silva, Visión Integral   |   No comment

Los Odres Viejos – Odres Colectivos  (Parte 3)

 

LA DENOMINACIÓN.  La dictadura, el unanimismo, el monopolio son contrarios al espíritu cristiano.  Una de las conquistas más valiosas de la Reforma es, precisamente, la libertad de examen; deplorablemente, una aplicación extrema de ella ha conducido a cierta anarquía que no beneficia y más bien perjudica la sana discusión de los asuntos internos.  Diferencias muy graves han aflorado cuando quiera que un punto de vista novedoso no se somete a elementales análisis y toma su atajo con desenfado arrastrando tras sí a incautos y rebeldes.  En los tiempos pioneros de la iglesia  ya se perfilaba cierta ‘pastorlatría’, aberración que conduce al sectarismo denominacional.  Esa rivalidad fue reprendida por Pablo cuando afloraba en la congregación de Corinto:

 

Me refiero a que unos dicen: Yo sigo a Pablo; otros afirman: ‘Yo, a Apolos’; otros: Yo, a Cefas; y otros: Yo, a Cristo ¡Cómo! ¿Está dividido Cristo? ¿Acaso Pablo fue crucificado por ustedes?  O es que fueron bautizado en el nombre de Pablo?  1 Corintios 1: 12-13

El denominacionalismo no es nocivo per se; al contrario, resulta beneficioso en cuanto al propósito de Cristo de alcanzar a personas de todos los estratos, razas, gustos, profesiones, inclinaciones, culturas, nacionalidades, rangos intelectuales y económicos, etc. La denominación se conforma por personas que se asemejan entre sí, con ideas similares, intereses comunes, aspiraciones afines, costumbres parecidas.  Si se observa con cuidado el desarrollo denominacional, siempre se hallará un algo unificador en cada grupo,  un fenómeno celular de atracción o rechazo por el cual el feligrés encaja en forma espontánea o, por el contrario, resiente su integración y la busca en otra parte.

 

Con el fin de mantener la necesaria unidad dentro de la variedad, el cristianismo ha identificado desde sus orígenes los fundamentos sobre los cuales se edifica su perpetuo actualismo.  La agrupación que incurra en el desconocimiento de algunas de tales bases no es una iglesia sino una secta, se coloca automáticamente por fuera de la comunión que solidariza a todas las ramas de la vid verdadera.  Últimamente, con el auge de iluminados que dicen haber tenido encuentros íntimos y coloquiales con Jesús pululan los grupos autónomos, refractarios al principio de unidad,  que no significa uniformidad.  Lo más lamentable de su proceder radica en la agresividad que exhiben frente a sus hermanos en la fe.  Tal vez les convendría recordar este pasaje del evangelio:

 

-Maestro – intervino Juan —, vimos a un hombre que expulsaba demonios en tu nombre; pero como no anda con nosotros, tratamos de impedírselo.
-No se lo impidan – les replicó Jesús —, porque el que no está contra ustedes está a favor de ustedes.

Lucas 9: 49-50

Algunos parecieran entender que Jesús congratula a Juan por su sectarismo; otros pasan por alto un gran detalle: Jesús no aconseja que se invite a aquel hombre a pertenecer al grupo, sino que lo dejen en paz, que no lo interfieran ni lo mortifiquen con sus admoniciones; él merece ese tratamiento porque también hace milagros en el Santo Nombre.

 

(Darío Silva-Silva. Extractado del libro El Eterno Presente, página 120-122)

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