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La gran farsa | Saint-Germain

  |   Darío Silva-Silva, Visión Integral   |   No comment

Un legendario personaje que ha tomado súbita y creciente celebridad continental es el llamado Conde de Saint-Germain, pintoresco charlatán del siglo XVIII, que embaucó al rey de Francia con un ‘elixir de larga vida’.  Las aventuras que se le atribuyen son deleites de cerebros muy primitivos e ingenuos.  Afirman, por ejemplo, que no ha muerto y que se manifestará como triunfante jefe espiritual de la Nueva Era.  Dicen que ha ocupado más de cuarenta cuerpos, entre ellos el de José, el esposo de María, Cristóbal Colón, Simón Bolívar, y otros.  Mago blanco, alquimista, templario, fracmasón, rosacruz, clarividente y clariaudiente, dizque viajaba astralmente y ocupaba personas a voluntad para no gastar energía.

 

 Ha vivido por siempre, no necesita comer ni dormir, pues posee la sustancia universal.  Cuando se llamaba Saint German, era capaz de atravesar puertas y paredes, y amenizaba las reuniones sociales de la corte relatando detalles de sus conexiones con Jesucristo, Buda, Cleopatra y la reina de Sabá. Como desapareció de circulación sin dejar tumba ni lápida, se afirma que volverá como avatar de la era de Acuario, pero no necesitará encarnar como tuvo que hacerlo el humilde carpintero de Nazaret, sino actuará mentalmente a través de personas que hoy se están preparando en cursos especiales para esa misión.

 

 El es el dios libertad que libera del castigo al ser humano, y no demora en honrarnos con su visita, porque cada dos mil años se manifiesta un cristo y nos hallamos en la iniciación de otro ciclo de veinte siglos.  Pero, por supuesto, lo que los ignorantes llamamos Cristo no es una persona, sino una conciencia universal.  En todas sus reencarnaciones, Saint-Germain ha trabajado por la liberación humana y, por eso, es el portador de la llama violeta, transmutadora del karma.  Gracias a él, los nacidos en esta era son hijos de la libertad que viven sin prohibiciones ni ataduras, ya que les es imposible aceptar limitaciones. ¡Qué engaño cínico pretender que la libertad lleva a la verdad!  Nuestro Señor Jesucristo enseñó precisamente lo contrario: La verdad nos hará libres.

 

 

 (Darío Silva-Silva. Extractado del libro El Reto de Dios, página 210-212)

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AUTHOR - Casa Roca

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