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VI-MAY-02

La Obediencia | Los Estragos de la Desobediencia P3

  |   Darío Silva-Silva, Visión Integral   |   No comment

Nadab y Abiú contra Aarón.  Aquí hablaremos de actividades litúrgicas y religiosas, y de la participación de sacerdotes y levitas en ellas.

       

Pero Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario y, poniendo en ellos fuego e incienso, ofrecieron ante el Señor un fuego que no tenían por qué ofrecer, pues él no se lo había mandado.  Entonces salió de la presencia del Señor un fuego que los consumió, y murieron ante él.  Moisés le dijo a Aarón: De esto hablaba el Señor cuando dijo: Entre los que se acercan a mí, manifestaré mi santidad, y ante todo el pueblo manifestaré mi gloria. Y Aarón guardó silencio.

 (Levítico 10:1-3).

 

Aarón entiende perfectamente lo que ha pasado con sus hijos y no hace reclamos a Dios.  No dijo, por ejemplo: Señor, eso fue simplemente una ligereza de los muchachos.  ¿Por qué callar? El es el Sumo Sacerdote, y sus hijos se hallan autorizados para subir al altar y ministrar las cosas sagradas.  Pero aquí lo hacen a espaldas de su padre, sin estar autorizados a prender el fuego, pues el único que podía hacer tal cosa era Aarón.  Hoy en día, en no pocas iglesias, no todos los colaboradores se someten a la autoridad del líder.  A veces, aún las ovejas cometen ligerezas al estilo de Nadab y Abiú, que pueden traer consecuencias fatales sobre sus vidas.  En grupos caseros de oración, y, sobre todo, en ejercicio de dones espirituales, hay personas no autorizadas que, a espaldas de su pastor, prenden el fuego extraño.  Esta es una forma de rebelión más común de lo que uno se imagina, y quienes la practican suelen preguntarse: ¿Por qué Dios no me bendice? ¿Por qué no llegan las promesas bíblicas a mi vida, mi familia, mis finanzas?  Porque es necesario oír y cumplir la Palabra del Señor, y nunca un desobediente recibirá bendición del cielo.  No es asunto de poca monta entregarse a imponer manos, profetizar y, en general, realizar actividades espirituales, sin autorización para ello.  Es peligroso acercarse al fuego espiritual sin estar bajo autoridad, porque su llama consume a los rebeldes.  El fuego extraño siempre causa daño.

 

(Darío Silva-Silva. Extractado del libro Las Llaves del Poder, páginas 252-253)

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AUTHOR - Casa Roca

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