CR - Colombia
CR - España
CR - Panamá
CR - USA

 

Blog

La otra cara de América | La nueva guerra P2

  |   Darío Silva-Silva, Visión Integral   |   No comment

Se sabe que existen laboratorios dedicados a la producción de ántrax, tularemia y fiebre amarilla. Sin pasar por alto que la peor epidemia se origina en la mezcla letal de terrorismo y narcotráfico y que la guerra más destructiva se llama drogadicción, no se olvide que armas tóxicas y biológicas pueden estar listas para usarse en cualquier momento, ya que el avance científico y tecnológico no solo beneficia a los buenos sino sirve también para los fines de los malvados.  Sin embargo, conviene recordar que, a través de la historia, desde cuando se escribió el Apocalipsis, ha habido varias manifestaciones que parecieron indicar el arribo de los ángeles portadores de la ira divina para el tiempo final.

 

En cada época los escatólogos atribuyeron la llegada de pestes, plagas y guerras al cumplimiento de las profecías.  El cólera, la peste negra, la peste bubónica, el pián, la viruela, la tuberculosis, la sífilis, el moderno sida y, en general las epidemias han sido recibidas como portadoras del castigo profetizado; pero el tiempo ha seguido su marcha; la eternidad como un abismo se ha tragado milenios, siglos, años, meses, semanas, días, minutos y segundos; y hoy nosotros estamos aquí, atónitos ante lo que nos rodea, invadidos de santo pavor.

 

En momentos como éste convendría volver a lo que siempre enseñaron los sabios hombres de Dios: vivir como si el Señor viniera hoy mismo, prepararnos como si tarda en venir.  Lo único que tenemos absolutamente seguro es que no sabemos ni el día ni la hora.  Con profundo respeto por quienes piensan de otra manera, mi escatología es muy sencilla: como quiera que pasen las cosas, a la luz de las Escrituras no puedo ser tribulacionista, ni siquiera semitribulacionista.  Por lo tanto, todas las mañanas al levantarme, abro la persiana de mi habitación con la esperanza de que el Señor venga ese mismo día.

 

Cuando vivimos amparados por la esperanza bienaventurada, cuando amamos la venida de Cristo en vez de temerla, nuestra vida adquiere contenido. Que el Señor me encuentre atareado en sus cosas hoy.  Hoy es el único día real y viable.  Hoy, con sus dificultades y éxitos.  Hoy, con mi seguridad de salvación.  Hoy en Cristo.  No es ilegítimo, ni pecaminoso, especular un poco sobre las cosas que pasan, pero es malo hacerlo bajo obsesión y, sobre todo, peligroso convertir las especulaciones en dogmas.  Ya hemos tenido suficiente desencantos.  No agreguemos uno más ahora.

 

 

(Darío Silva-Silva. Extractado del libro El Eterno Presente, página 204-205)

Comparte...Email this to someoneShare on Google+Pin on PinterestTweet about this on TwitterShare on Facebook

AUTHOR - Casa Roca

No Comments

Post A Comment